Jorge Bonaldi: Presentó el espectáculo para niños junto a Adriana Ducret ante un muy buen marco de público donde no todos eran infantes.
Teresita Minetti: Teresita subió al escenario acompañada por dos guitarristas y tres acordeonistas. Durante todo el espectáculo se fueron alternando en el protagonismo sobre las tablas.
El show en definitiva fue muy bueno y recibio la respuesta merecida de parte del público.
Numa Moraes: Ademas de estar acompañado como siempre por Walter Roldán en los fuelles y la pareja de baile, esta vez agregó a un excelente cantante como es Erika Bush.
Con el repertorio de siempre que el público quiere más lo que aportó esta joven cantante, Numa con su profesionalismo redondeó una presentación muy buena.
Carlos Benavides: Tocó acompañado de acordeón y bajo además de su guitarra. Su actuación fue tan bien recibida que el público no lo dejaba ir.
Nos alegramos por él porque lo sabemos un profesional responsable.
Víctor y Daniel: Por primera vez en el Prado, este dúo riverense no pudo haber tenido mejor debut. Ante un público de miles de personas, mostraron un repertorio, una calidad interpretativa y una sencillez que los hizo merecedores del cariño de la gente que, a pesar de que tiene casi 20 años en el canto, aún no los conocía.
Cristiano Quevedo: La música "gaúcha" en el Prado hizo estragos. La "gaita" y los ritmos riograndenses sacudieron el galpón y a la gente en sus asientos.
Este cantor riograndense muy vinculado a músicos nuestros como Numa Moraes, Pepe Guerra, Oscar Massita y Marcel Chavez, dejó su mejor canto en estos lares.
Estaría bueno tener más posibilidades de escuchar en vivo exponentes de esa música "gaúcha" aquí en el sur.
Pepe Guerra: Indudablemente es el UNO. Había gente para escucharlo hasta afuera del galpón. La gente lo quiere tanto que hasta se colgaban de las gradas para poder verlo. Todos los temas fueron acompañados por el público, en especial "Nuestro camino" y "El orejano".
Un momento especialísimo se produjo cuando subieron Cristiano Quevedo y Oscar Massita a cantar con el Pepe. La gente deliró.
Fue un espectáculo mayor, una noche (como dicen los pibes) "a full".
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